lunes, 11 de enero de 2016

Capítulo 1, gran descubrimiento número 1.

EL DOLOR...
En una lejana isla de una tierra que jamás fue descubierta por la civilización humana, yacía una casita construida con un raro material que a pesar de ser más fuerte y duro que el diamante, era tan moldeable que era poco o nada lo que no se podía hacer con él, de esta manera era que una pareja de homínidos inteligentes pero, des adaptados de las costumbres y leyes infringidas por la sociedad de todos los siglos habían podido sobrevivir una inconmensurable cantidad de tiempo; ese día era realmente especial para ellos, a pesar de que lo que venía en esa única y exponente situación no se lo esperaban ni por el más recóndito asomo.
Todo comenzó en la mañana, la pareja de una mujer y un hombre sin nombres se levantaban del suelo en el que dormían todos los días y, en el que cuando la luna a la que llamaban segunda gran bola de luz celestial se asomaba, siendo la única fuente de visibilidad para su ojos, dejaban para ir a trabajar en sus labores que conocemos como agrícolas para alimentarse y anotar en una primitiva forma de papel una primitiva forma de matemáticas con las que sabían cuan benéfico fue ese día de exhaustivo trabajo, por la noche, en la que trabajaban ya que sus ojos a pesar de necesitar la luz les dañaba bastante el ver todo tan claro, la mujer se inició en una cantidad insufrible de dolores tales que no la dejaban si quiera moverse mucho, su marido o compañero preocupado la ayudó en el instante mismo que la mujer se quejaba de sus dolores, aunque no lo sabían a la mujer la picó un escorpión en el pie izquierdo, el cual le provocó un enrojecimiento en su pierna, pero, este, paso rápido, la mujer quedó extremadamente horrorizada, era la primera vez que ella contactaba con el llamado "dolor".

Capítulo 1, gran descubrimiento número 2.
HACER EL AMOR Y LOS SENTIMIENTOS...
Poco tiempo después que la mujer se olvidó de su calvario y dejo su pánico a un lado, se inició en una extraña atracción de deseosos encuentros carnales con su compañero, como no sabía de qué se trataba no había manera de decírselo a él, el, por su lado, también comenzó a tener un ferviente deseo por el cuerpo de quien por mucho tiempo lo acompañaba, las noches pasaban y no hablaban del tema el uno con el otro, por temor de confundirse entre ellos mismos por las confusas cosas que de su mente emanaban a todo su cuerpo y los recorrían con un desespero rápido y muy ferviente, una noche, ya terminando su trabajo, la mujer no pudo aguantar un segundo de tiempo más, como su ignorancia sobre el tema le imposibilitaban el hablar de ello con su marido, simple pero estrepitosamente se abalanzó sobre él e hizo que se cayera al suelo dominándolo con sus brazos y sus labios, él, no hizo nada, dominado no por la fuerza de la mujer si no por el placer que le otorgaba el poder estar tan cerca de ella, se dejó llevar por sus instintos que, esperaban desde mucho antes ese precioso momento que se penetraría con gran fuerza para siempre en sus recuerdos más alegres y complacientes.
Las noches pasaban cansadas, mientras que los días pasaban sin dejar rastro de su existencia; una noche, después de un largo trabajo la pareja decide ir a descubrir el pedazo de tierra flotante en el que sus vidas tenían un espacio y un tiempo predestinados, en una colina resbalosa que, subían de a poco con el fin de probar el sabor de la segunda gran bola de luz celestial, la mujer se resbala y se tira desenfrenada mente al suelo rodándose por ella y a velocidades imponentes a las que, por su estado salvaje, no se encontraba acostumbrada. En ese momento su pareja masculina comienza a sentir una excesiva necesidad por correr tras ella, sin saberlo, sus dotes de agilidad natural le ayudaron a bajar velozmente por la colina sin tropezarse con nada y, en plena carrera, poder ganarle en velocidad a su compañera adelantándola y evitando que esta siga rodando. Ella, casi sin aliento, inventa una palabra que utilizamos hasta hoy día cada que alguien hace por nosotros algo lo suficientemente importante como para ser mencionada, "gracias", dicho esto se desmaya en los brazos de su pareja.
Ya en casa el hombre siente por primera vez al sentimiento conocido con el nombre de la "preocupación" siendo en este caso por lo mal herida que quedó su compañera por dicha caída, los dos se prometieron el uno al otro que jamás y bajo ninguna circunstancia, irían de nuevo más allá de lo que sus ojos pueden apreciar en la noche. El hombre no deja que su compañera vuelva a trabajar hasta que toda su piel vuelva a su color natural y deje en el pasado ese "rojo" que, en él implantó  la "preocupación" desde aquella picadura del escorpión. Una noche, antes de ir a trabajar, la mujer, tomo de la mano a su compañero y le dijo las siguientes palabras, -Espero que nunca sientas a esto que he llamado "dolor", es lo menos agradable que puede haber en este lugar-, el hombre, serio pero sentimental, asintió la cabeza y salió a por los cultivos.                                                                            
Capítulo 1, gran y último descubrimiento de la pareja de humanos sin nombres.

EL ORIGEN DE LA VIDA... DESPUÉS DE EL PRIMER SER VIVO.
9 meses, sin cambios significativos pasaron, exceptuando un leve engrosamiento de la pansa de la mujer que no parecía tener importancia alguna, un día, mientras dormían, la mujer se vio metida en una ansia atragantan te que, por mera necesidad, hizo que comenzara a pujar y a pujar hasta que de la parte que le había brindado placer a ella y a su compañero, con mucho dolor, saliera una hermosa criatura de tés un poco más clara que la suya y la de su compañero de vida, entre llantos, su compañero, que cada que se quedaba dormido era tan difícil despertarlo que la mujer perdía todas las esperanzas de hacerlo cuando lo intentaba, se levanta y, asombrado por la pequeña criatura que con su manita lo buscaba, no le se ocurrió otra cosa que salir corriendo atormentado por ver algo igual que él pero mucho más pequeño y débil, su extraña reacción no se debió a nada más que por la preocupación de tener que cuestionarse ahora el porqué de que tal pequeñez apareciera tan de repente, en un par de horas lo hizo, se cuestionó todas las posibilidades y, al no encontrar una que cupiera en la lógica decidió, con miedo, ir y preguntarle a su compañera sobre la criatura, ella, tan confundida como él se sorprendió al verse inmersa en una duda, cuyo índole era tan extraño que no contestaría con facilidad, ahora la cuestión era porque este ser tan diminuto apareció. 


Capítulo 2, civilización principiante número 1. 

EL PRINCIPIO DE LA FAMILIA HUMANA...
Los sentimientos, que anteriormente descubrieron, comenzaron a sentirse fuertemente también por la pequeña criatura en un intervalo inferior al de 5 minutos, después de su nacimiento, por alguna razón, la madre de la criatura, sabía cuál era el causante de que esa pequeñez llorase y, siempre, sabía que era lo que había que hacer en estos casos, el padre de la criatura, también sintió este afecto y el tan simple hecho de pensar en el bebé, como le llamaron al débil resultado del nacimiento, le hacía que dé, alguna manera, tuviera la fuerza suficiente como para trabajar más de lo debido, llegando a límites que hasta comenzaron a hacerle daño a la salud, mientras tanto, también pensaba en el porqué de esa criatura, una pregunta que realmente le provocaba dolor de cabeza, a pesar de que estaba dotado de una inteligencia muy superior hasta en comparación con muchas personas de la humanidad pasada. 
  



No hay comentarios:

Publicar un comentario